Cada herramienta creativa tiene sus pros y sus contras, y la impresión DTG no es diferente. Claro, la calidad de impresión y la flexibilidad son difíciles de superar, pero si quieres pasar de un hobby a algo serio, tienes que ser realista con los costos ocultos.
La cuestión es esta: tu verdadero retorno de inversión depende de equilibrar el uso de tinta, el tiempo de impresión y cuántos pedidos estás recibiendo realmente. Con la serigrafía, la mayor parte del costo se destina a la preparación, por lo que solo tiene sentido para grandes tiradas.
La máquina DTG cambia ese guion. Brilla con lotes pequeños donde puedes cobrar más por artículo. Pero no ignores los detalles: cada impresión DTG consume tinta, desgasta el cabezal de impresión y requiere tiempo para curar. Si quieres ganar, necesitas conocer el costo por impresión de tu impresora DTG, tanto en dólares como en minutos. Cuanto más rápido puedas entregar, más rápido verás ganancias.
Las impresoras DTG realmente encuentran su punto ideal en trabajos de baja cantidad y alto valor. Piensa en lanzamientos de edición limitada, diseños únicos o pequeñas tiradas de marca. Puedes evitar desperdicios y la presión de pedidos mínimos. Solo tú, tus ideas y ganancias directas. Para los pequeños negocios, ese tipo de flexibilidad suele importar más que el mayor costo de tinta DTG por impresión.
Pero aquí es donde las cosas se ponen interesantes. La forma en que manejas tu proceso marca una gran diferencia. Ajustar bien el pretratamiento y la configuración de curado te permite estirar la tinta y mantener los colores vivos y las impresiones duraderas. Si te excedes con el pretratamiento, desperdicias materiales o terminas con camisetas rígidas; si escatimas, tus impresiones DTG pierden intensidad y no duran.
Cuando logras que tu proceso sea perfecto, no solo mejoras la calidad, sino que puedes reducir el uso de tinta DTG hasta en un 20%. Eso es dinero real que vuelve a tu bolsillo con el tiempo.
En resumen: las impresoras DTG tienen costos ocultos, pero también ventajas ocultas. Si las gestionas bien, tu impresora DTG se convierte en algo más que una herramienta: se transforma en una verdadera generadora de ingresos para tu creatividad.